¡Lo que faltaba! El Covid-19 evoluciona y encuentra una nueva ruta para infectarnos

Dos grupos de neurofisiólogos y biólogos moleculares europeos coinciden en sus investigaciones y informaron que el Sars-CoV-2 podría haber abierto otro cerrojo humano para multiplicarse en numerosos tejidos del cuerpo, incluidos tejido cerebrales. La investigación fue divulgada, explicando cómo ingresa y se propaga dentro de los órganos humanos.

Hasta el momento se sabía que tanto SARS-CoV y SARS-CoV-2 usan la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) como receptor principal. Este acceso principal es el paso previo para luego multiplicarse. El hallazgo de esta nueva puerta de ingreso, otra llave a un candado humano, describe la asociación con una proteína de la superficie celular llamada neuropilina-1 (NRP1). La ACE2 ya ha sido señalada antes como el principal “colaborador” del coronavirus. Incluso trabajos previos que evaluaron esta asociación, por ejemplo el efectuado por la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), explicaron que esta enzima también hace a los hombres tener más probabilidades de fallecer por el SARS-CoV-2.

Entre los autores del estudio se encuentra el investigador Giuseppe Balistreri, profesor adjunto de Virología Molecular en la Universidad de Helsinki en Finlandia desde 2017 y su par de la Universidad Técnica de Múnich, el profesor Mikael Simons. Ambos señalaron que parte del virus se “adhiere” al receptor NRP1, lo que representa un nuevo objetivo para los medicamentos antivirales, además de hacer posible verificar la existencia de un anticuerpo que puede romper la unión, reduciendo potencialmente la infección.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: